“Lo único que importa es que ese hombre sube al escenario esta noche”. Esas fueron las palabras de un coronel militar, quien reconocía el talento y el éxito fulminante de Presley. Hace 50 años en los Estudios Sun en Memphis, nació la gran era del rock, y con ella un copete abultado, cabellera negra y un estilo muy particular, había conquistado y abarrotado cientos de escenarios.

La polémica en torno a la personalidad de Presley, sus adicciones, sus amores y su estilo rockero sigue vigente. Muchos musicólogos lo han descrito como un chico tímido, retraído y desconfiado. El mundo vive de apariencias y aquél chico no era la excepción. Teniendo contactos con la Mafia, le proporcionaban un sin número de mujeres con las que podía divertirse de una u otra forma.

Marty Lacker, su contador, comentaba en un documental: “[…] Elvis dejaba entrar a las chicas que esperaban en la verja. Un sábado por la noche, como me aburría, recorrí la casa y conté toda las mujeres que estaban con nosotros. Había ciento cincuenta y dos mujeres y no estoy exagerando”.

Sin duda, era un hombre imparable y a quien le apasionaba crear proyectos nuevos, por lo que los somníferos y las anfetas eran sus principales armas para soportar las excesivas cargas de trabajo que exigían las filmaciones en su época de actor. Sin embargo, ¿qué ocurrió un mes de agosto hace cuarenta años?

Una tarde de 1977, Ginger Alden, novia de la estrella, encontró a Presley totalmente inconsciente en el cuarto de baño de su mansión en Graceland, después de notar un comportamiento inusual en aquel hombre, quien había decidido leer una revista de sociales en el lugar anteriormente mencionado.

Joe Esposito, fue uno de los testigos oculares y a quien Ginger llamó con desesperación para que fuera en su auxilio. Él comenta que llamó a la operadora y le dijo que necesitaban urgentemente una ambulancia en la casa de Elvis Presley. Éste estaba postrado en el suelo sin moverse, sin respirar si quiera, pero Esposito no podía intentar resucitarlo mediante “respiración boca a boca” o con masajes cardiacos que le parecieron una eternidad. Todo era inútil.

La ambulancia tardó veinte minutos y al llegar al hospital Baptista, lo llevaron a Urgencias. Media hora después, había fallecido. Momentos posteriores al suceso, el cuerpo de Presley fue sometido a una autopsia y Tom Parker, su representante, anunció públicamente que su muerte había sido causada por una enfermedad cardiovascular hipertensiva y una afección cardiaca atersoclerótica.

Elvis Presley in Tupelo, Mississippi Sept 26, 1956 © 1978 Roger Marshutz—MPTV

No obstante, análisis toxicológicos y testimonios de biógrafos como Frank Coffey y Dan Warlick reabren el caso una y otra vez, proponiendo otro tipo de hipótesis, por ejemplo, el consumo excesivo de drogas o medicamentos, o estreñimiento crónico y anormal. Empero, las teorías más irreales han sido las que aseguran que todo había sido un plan conspiracionista y que “el rey del rock” aún vive.

¿Qué otras invenciones podrían generarse con la muerte de esta leyenda? Asesinaos, muertes y suicidios son temas que atraen a cualquier amante de la música. Manos ensangrentadas, rostros pálidos, relaciones con narcotraficantes, uniones de mafias, éxitos increíbles, entre otros elementos son las únicas pistas que tenemos los fanáticos del misterio. La inconformidad es la única dueña de los escenarios.

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